web 2.0

Claves para impulsar emprendimientos Web 2.0

Ninguna acción en particular puede asegurar el éxito de un proyecto. Y, a pesar de las recomendaciones que surgen por todos lados (incluidas éstas), dejar de hacer algo tampoco desemboca necesariamente en un fracaso. Son conocidos, y altamente difundidos, los casos de éxito en Internet donde sus impulsores estuvieron lejos de las denominadas mejores prácticas, y los logros precisamente se basaron en la implementación de ideas disruptivas.

Sin embargo, vamos a intentar describir algunos puntos que hoy entendemos claves para llevar adelante un proyecto basado en una plataforma web 2.0. Este análisis surge de nuestra experiencia en diversos desarrollos y de cómo éstos se desenvolvieron a lo largo del tiempo.

Sinceramente, ¿no existe aún?
Cuando nos lanzamos a emprender, pareciera que nuestra idea es única, un hallazgo para la humanidad. No paramos un segundo de pensar en ella, nos carcome la ansiedad por ponerla en práctica lo antes posible. Inclusive, muchas veces, nos impedimos comentarla y analizarla con colegas y allegados, atemorizados por un potencial robo. Frente a ello, es una obligación leer el artículo de Santiago Bilinkis denominado “El robo de ideas” (http://spanish.bilinkis.com/2009/04/idea-robada/).

Ante al estado de excitación descripto, en vez de buscar los puntos negativos del proyecto, nos empecinamos por destacar sus virtudes y tratamos de evitar que algún proyecto similar se cruce y nos desmotive. Y, consecuencia de esto, dejamos de lado las tareas de investigación y relevamiento, o benchmarking, fundamentales para conocer el mercado, ver su potencial y adaptar nuestro emprendimiento a las necesidades que hoy no están cubiertas.

Recomendación: poner a prueba el proyecto. Contarlo a terceros, recibir opiniones y críticas. Buscar plataformas similares hasta encontrarlas y comparar nuestro proyecto con las mismas.

Mi socio techie
Es muy común que emprendimientos basados en plataformas tecnológicas sean impulsados por emprendedores que no posean un perfil tecnológico. Sucede porque dichos emprendedores sufren la necesidad en carne propia y es ahí cuando la creación de un sistema que brinda una solución se transforma en una idea a implementar.

Tal escenario pide a gritos un socio tecnológico. No es necesario que sea experto en los lenguajes y herramientas que se vayan a aplicar. Sólo debe comprender las características de un universo particular y poder interactuar con perfiles que, como cualquier perfil especialista, dispone de características propias.

Esto no quiere decir que el emprendedor no pueda contratar horas de diseño y programación y así lograr exitosamente la implementación de la plataforma. Pero asociarnos a un tecnólogo nos va a facilitar el proceso de desarrollo (la mayoría de las veces caótico y estresante) y vamos a disponer de una visión mediante la cual podemos, entre otras cosas, definir un roadmap un poco más preciso, o un poco menos impreciso, y analizar grados de factibilidad.

Recomendación: buscar un socio con un perfil tecnológico que complemente su know how con su visión de negocio.

Siempre simple
Volvamos al estado de éxtasis inicial. Bajo esta atmósfera, imaginamos todas las funcionalidades posibles que debe contemplar nuestra aplicación, y todas deben ser implementadas de inmediato!!! Entonces, la plataforma pasa a transformarse en un sistema altamente complejo, una especie de Frankenstein difícil de usar que espanta a usuarios buscadores de soluciones simples y claras para sus problemas.

Uno de los puntos clave es reconocer que toda aplicación en Internet lleva consigo un proceso de maduración. Los usuarios se van relacionando de a poco con los proyectos innovadores, descubriendo una por una las funcionalidades. Y, claro está, a medida que su experiencia avanza, nuevas necesidades van surgiendo.

Debemos comprender que las cosas simples tienen más probabilidad de éxito en Internet. Ahora bien, implementar un sistema simple, que resulte atractivo para la mayor cantidad de usuarios posibles se transforma en un objetivo sumamente complejo. Es necesario conocer al detalle la necesidad a la que se apunta, e intentar predecir el ciclo de evolución de la experiencia del usuario para tener siempre un as bajo la manga.

Aquí me voy a permitir recomendar “Getting Real” escrito por la gente de 37signals (http://gettingreal.37signals.com/). El objetivo del libro es difundir una filosofía y una forma de desarrollar aplicaciones web basadas en las metodologías ágiles.

Recomendación: acotar el alcance del proyecto y lanzar una aplicación simple. Escalar desde allí, siguiendo el concepto de simpleza pero de forma constante. Estar predispuesto al cambio y la dinámica.

¿Y dónde están los usuarios?
¡Llega el momento tan esperado! La aplicación está online. Está todo listo para el arribo de los sedientos usuarios, ansiosos por acceder a sistemas innovadores. Sin embargo, pasan los días y nuestros indicadores de Google Analytics no indican precisamente el aluvión de visitas que esperábamos. ¿En qué fallamos? ¿Si nuestra plataforma es LA solución a los problemas con los que nuestros potenciales usuarios se enfrentan día a día?

En proyectos web 2.0 tendemos a sobreestimar la funcionalidad de la plataforma y a subestimar la captación de usuarios. Imaginamos que el sólo hecho de lanzar a Internet un producto novedoso va a autogenerarse el tráfico necesario para asegurar el éxito del negocio.

Definitivamente, la estrategia de comunicación y difusión es tan o más importante que la aplicación en sí. Inclusive, muchas veces es viable llevar adelante acciones de marketing antes de lanzar la versión inicial de la plataforma. Acciones que le permiten al usuario descubrir la necesidad que viene a cubrir nuestro proyecto.

Las acciones para generar tráfico, en un principio, es un trabajo de hormiga. Todos los días es necesario llevar adelante actividades en pos del objetivo. Después, una vez que el proyecto se posiciona, pasan a reflejarse los efectos de red donde el crecimiento es exponencial.

Recomendación: pensar en la estrategia de comunicación desde el inicio. Plantear acciones creativas y virales. Contratar a expertos para definir e implementar estas actividades.

Tráfico no es igual a Negocio
En la web actual, nos sentimos atraídos por implementar proyectos que puedan desembocar en un muy alto tráfico mensual (léase: visitas y visitantes únicos al sitio web) y dejamos de lado el modelo de negocio y las formas para monetizar dicho tráfico. Es verdad que gracias a los sistemas de publicidad online que hoy existen (Google AdSense, principalmente), imaginamos que podemos monetizar el tráfico de forma relativamente sencilla. Sin embargo, debemos tener en cuenta que el modelo de negocio basado en Google AdSense tiene la desventaja de que nuestro negocio dependerá exclusivamente de AdSense, un sistema en el cual no tenemos control alguno, un detalle que puede tornarse peligroso. Además, para ganar dinero con AdSense es necesario generar mucho más que un gran tráfico. Y esto no es nada sencillo.

Es recomendable tener en claro el modelo de negocio y las formas de monetizar las experiencias de los usuarios desde un principio. A veces resulta ser mejor negocio una aplicación de nicho, que presenta un servicio claro y directo, a una aplicación masiva.

Recomendación: pensar y analizar el modelo de negocio. Imaginar formas de monetización aplicables en cada una de las etapas del proyecto.

Para finalizar, me gustaría recordar que estos puntos están lejos de ser condiciones sine qua non para lograr el éxito de nuestro proyecto. De hecho, podemos encontrar experiencias que refutan cada una de las afirmaciones que acabamos de realizar. De todas maneras, este post puede resultar, para algunos, una guía útil para intentar evitar futuros dolores de cabeza en el transcurrir de su emprendimiento. Para otros, puede transformarse en un desafío por impulsar proyectos que prosperen dejando de lado estos recaudos.

Juan Ozcoidi (@ozcoidi)
itBAF